Nueva visión del quiosco de autopedido

SushiShop Estocolmo con quiosco autopedido

Tras la pandemia del coronavirus, las terrazas se han convertido en el destino prioritario y más demanando de aquellos clientes que quieren comer fuera de casa. Ofrecen un ambiente idóneo y con la llegada del buen tiempo y el sol, es lógico que los profesionales del sector hayan presionado al gobierno para poder ampliar la superficie ocupada por el restaurante en las vías públicas.

Sin embargo, algunas empresas tecnológicas han comprendido que perder los interiores del local durante la crisis del coronavirus no es una opción. Para ponerle solución a este problema no han recurrido a ningún método de higienización o descontaminación, solo han tenido que pensar cómo se comporta el cliente en algunos establecimientos y de qué modo pueden minimizar los tiempos que los visitantes destinan a las diferentes acciones dentro del restaurante.

Es por ello, que dos empresas, el fabricante internacional de hardware Elo y la empresa sueca de software Clicksys, han ideado una forma de hacer el proceso más agradable para los clientes cautelosos de los restaurantes y ayudar a las empresas a cumplir con más pedidos en el proceso.

Combinando sus respectivas tecnologías, las dos empresas han creado un kiosko con pantalla táctil que permite a los clientes hacer sus propios pedidos sin tener que poner un pie dentro del restaurante.

El quiosco utiliza un monitor táctil capacitivo de marco abierto que puede ser instalado detrás del cristal de una ventana (tiene que estar al rás logicamente). Debido a que la pantalla táctil se proyecta capacitivamente, puede sentir el tacto incluso a través de un cristal grueso, como una ventana. Eso significa que los restaurantes pueden mostrar un quiosco al mundo exterior sin poner la máquina en el exterior.

Sushishop. Ejemplo práctico

Uno de los primeros pioneros en instalar este nuevo quisco contra su ventana delantera ha sido el restaurante de Sushi Sushishop de Estocolmo. El restaurante es uno de esos pequeños locales en el centro de la ciudad que tiene muy pocas mesas y que normalmente tiene una fila de unas nueve personas dentro, esperando recoger su pedido. Después de las pautas de distanciamiento social impuestas por su gobierno, significaba que Sushishop sólo podía acomodar a cuatro personas dentro. Mientras que con la pantalla táctil de Clicksys y Elo ha conseguido proporcionar una forma de que los clientes hicieran pedidos sin tener que entrar.

¿A quién va dirigido?

Un pequeño restaurante en el centro de la ciudad es un buen ejemplo de uso para esta tecnología, y en realidad es uno muy bueno. Sin embargo, estos quioscos también podrían tener un gran impacto en los restaurantes fuera de los densos centros urbanos o partes viejas, donde o bien se aliviar la congestión de personas en horas puntas y dar una mayor accesibilidad a los clientes o bien en aquellos restaurantes donde sus clientes prefieren simplemente pedir en un quiosco al aire libre y luego esperar en su coche por su comida.

Otra ventaja para los restaurantes es que no necesitan un desarrollo digital específico (económicamente estaría fuera del alcance de los restaurantes más pequeños y de las cadenas más pequeñas) para activar las funciones de pedido y pago del quiosco. Como pueden ser por ejemplo aplicaciones móviles o sistemas de pedidos más sofisticadas como los de Starbucks o McDonald’s. Un restaurante familiar que simplemente necesita una forma de ofrecer pedidos para llevar podría instalar la pantalla táctil, que incluiría su logo y marca en toda la interfaz de usuario. Como ventaja adicional, los clientes no tendrían que descargar otra aplicación con la que pedir comida. El sistema simplemente recoge el número de teléfono del usuario y le envía un texto una vez que el pedido está listo.

¿Tendrá éxito?

Sin embargo, tenemos que decir que este sistema no evita 100% el riesgo de poder ser contagiado ya que cada cliente tiene que tocar o bien la pantalla táctil del sistema o bien el cristal.

A nuestro modo de ver, resulta aparente que el miedo de los comensales a interactuar con personas desconocidas es mayor que las reticencias que pudieran tener a tocar el mobiliario. Así pues, los kioscos de Elo y Clicksys serían una mejora frente a otros sistemas basados en comandos por voz o reconocimiento facial e inteligencia artificial.

Solo el tiempo dirá si finalmente las pantallas proyectadas monopolizan el mercado de los kioscos de autopedido, lo que está claro es que esta crisis del coronavirus ha traído una oleada de innovación a este segmento de mercado.

Si estas interesado en instalar este nuevo sistema contacta con nosotros y te proporcionaremos una información más detallada sobre los kioskos autopedido.

COMPARTE ESTA NOTICIA EN TUS REDES:

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on whatsapp
WhatsApp

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *